La doble limpieza es el primer paso de la rutina coreana de noche. No se trata de lavarse dos veces con lo mismo, sino de limpiar en dos tiempos con dos productos distintos. Primero va un aceite o un bálsamo, que disuelve lo graso: protector solar, maquillaje y sebo. Después, una espuma o un gel, que retira el sudor, el polvo y lo que haya quedado.
Se aplica con las manos secas sobre la cara seca. Masajeá con suavidad alrededor de un minuto, con más atención en la nariz y el mentón. Después sumá un poco de agua tibia: el aceite se vuelve blanquecino y así se enjuaga sin dejar residuo.
El bálsamo cumple la misma función. Es sólido en el envase y se derrite al contacto con la piel. La elección entre uno y otro es una cuestión de gusto.
En Odil, el aceite limpiador es Medicube Zero Pore Blackhead Deep Cleansing Oil, enfocado en poros y puntos negros y pensado para piel mixta, grasa o con tendencia acneica.
Con la cara todavía húmeda, hacé espuma en las manos, masajeá unos segundos y enjuagá. Elegí el limpiador según tu piel:
Otra opción para el segundo paso es Anua Rice Enzyme Brightening Cleansing Powder, un polvo enzimático de arroz que se vuelve espuma suave al contacto con el agua.
Te conviene si usás protector solar todos los días, si te maquillás o si tu piel produce bastante sebo. Se hace solo de noche: a la mañana alcanza con el segundo limpiador.
Si tu piel es muy seca o sensible y no te maquillás, podés probar algunos días con un solo limpiador suave y ver cómo responde.
De noche, los días en que usaste protector solar o maquillaje. Si usás protector a diario, en la práctica es todas las noches.
Bien enjuagado, no debería dejar residuo. Si notás irritación o brotes que no se van, dejá de usarlo y consultá a un dermatólogo.
Sí. El protector solar también se retira mejor con un aceite que con un limpiador solo.
Sí: la Rutina Poros y Puntos Negros, para piel mixta o grasa con poros visibles, combina limpieza profunda y pads exfoliantes.